
THE LATIN VOX (5 de marzo del 2025).- Por Francisco Javier Valdiviezo Cruz.
En un contexto de creciente tensión económica, China ha fijado su objetivo de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) para 2025 en “alrededor del 5%”, una meta que fue anunciada por el primer ministro Li Qiang durante la sesión inaugural del Congreso Nacional del Pueblo (NPC, por sus siglas en inglés) en Beijing este miércoles.
Este objetivo refleja un desafío considerable para la economía china, ya que el país se enfrenta a un entorno económico complicado marcado por la intensificación de la guerra comercial con Estados Unidos bajo la presidencia de Donald Trump.
En su informe anual de trabajo del gobierno, Li también destacó los planes de China para estabilizar el crecimiento económico, entre los cuales se incluyen estrategias para aumentar la demanda interna y crear 12 millones de nuevos empleos urbanos en los próximos años.
Sin embargo, los economistas señalan que alcanzar esta meta de crecimiento será una tarea ardua, dada la incertidumbre en los mercados globales y las tensiones comerciales crecientes.
Desafíos por la guerra comercial con Estados Unidos
Aunque China logró superar su objetivo de crecimiento del PIB en 2024 gracias a un auge inesperado en las exportaciones, este año se prevé que las condiciones sean más difíciles. En diciembre pasado, las exportaciones chinas crecieron un 10,7%, lo que permitió un superávit comercial récord de 1 billón de dólares.
Sin embargo, la nueva guerra comercial desatada por Trump en su segundo mandato, con un aumento de los aranceles a la mayoría de los productos chinos hasta el 20%, hace que este tipo de exportaciones sea menos efectivo como motor de crecimiento.
En respuesta, China ha anunciado aranceles de represalia de hasta el 15% sobre productos agrícolas de Estados Unidos, lo que aumenta aún más la presión sobre la economía de ambos países. Alicia García-Herrero, economista jefe para Asia-Pacífico en el banco de inversión Natixis, calificó el objetivo del 5% como “muy ambicioso” y señaló que solo se podría alcanzar mediante un estímulo mucho mayor, especialmente a raíz de los nuevos aranceles impuestos por Estados Unidos.
El enfoque en la innovación y el consumo interno
Con el impacto de la guerra comercial a la vista, China está intensificando sus esfuerzos por promover la innovación interna y fortalecer las industrias de alta tecnología. Li Qiang subrayó la importancia de desarrollar lo que el presidente Xi Jinping ha denominado “nuevas fuerzas productivas de calidad”, un concepto que abarca sectores clave como la inteligencia artificial, los vehículos eléctricos, el almacenamiento de baterías y el 6G.
La ambición de China por transformar su economía a través de la innovación está ligada a sus objetivos medioambientales. El gobierno chino ha puesto un énfasis creciente en la sostenibilidad, aunque los expertos advierten que la meta de reducir la intensidad del carbono en un 3% por unidad de PIB para 2025, anunciada en el informe de trabajo, podría no ser suficiente para cumplir con sus compromisos climáticos a largo plazo.
Zhe Yao, asesor global de políticas en Greenpeace Asia Oriental, señaló que a pesar de la expansión récord de las energías renovables en el país, la economía china no ha logrado mejorar significativamente su eficiencia energética en los últimos años.
Retos climáticos y energéticos
La intensidad de carbono de China, que mide cuántos CO2 se emiten por cada dólar de actividad económica, sigue siendo muy superior al promedio global, debido a la prominencia de industrias pesadas en su economía.
En 2023, China produjo el doble de CO2 por dólar que el promedio mundial. La ambición de reducir la intensidad del carbono en un 3% está muy por debajo del objetivo más amplio de reducirla en un 18% entre 2021 y 2025, lo que sugiere que el país aún enfrenta desafíos sustanciales para cumplir con sus compromisos climáticos.
Expansión del gasto en defensa y política exterior
El informe también destacó el impulso de China hacia una mayor inversión en defensa, con un aumento del 7,2% en el gasto militar este año, manteniendo el mismo nivel que el año pasado.
A pesar de que China destina menos del 2% de su PIB a la defensa, una cifra considerablemente más baja que la de Estados Unidos, que supera el 3%, el aumento refleja las crecientes tensiones en la región Asia-Pacífico y la intensificación de la competencia geopolítica global.
En términos de política exterior, el informe incluyó un enfoque firme hacia la unificación con Taiwán, una cuestión central para el gobierno chino. Li Qiang subrayó la importancia de fortalecer los mecanismos de apoyo mutuo entre los sectores civiles y militares, refiriéndose a la estrategia de fusión civil-militar que ha suscitado preocupaciones en Occidente.
Desafíos y oportunidades
El objetivo de crecimiento del PIB del 5% para 2025 refleja los desafíos que enfrenta China en un entorno económico global cada vez más competitivo y volátil. Mientras que el país busca equilibrar la estabilidad económica con la promoción de la innovación interna y la sostenibilidad, las tensiones comerciales con Estados Unidos y los problemas climáticos continúan siendo obstáculos importantes.
A pesar de los obstáculos, China sigue apostando por un modelo de crecimiento centrado en la innovación tecnológica y la expansión del consumo interno.
Si bien este enfoque tiene el potencial de generar nuevas fuentes de crecimiento, el camino hacia la estabilidad económica en 2025 será, sin duda, una tarea compleja que requerirá un delicado equilibrio entre las medidas de estímulo y la transformación estructural de la economía.
Crédito fotográfico: CNN