
El Papa Francisco, de 88 años, permanece hospitalizado en el Policlínico Agostino Gemelli de Roma desde el viernes 14 de febrero de 2025, debido a una infección polimicrobiana en el tracto respiratorio. Este diagnóstico ha obligado a modificar su terapia médica y a cancelar la audiencia general programada para este miércoles.
Según el portavoz del Vaticano, Matteo Bruni, las pruebas realizadas en los últimos días han revelado un cuadro clínico complejo que requiere una hospitalización adecuada. Aunque no se ha especificado una fecha para el alta, Bruni enfatizó que no se trata de un agravamiento, sino de una comprensión más precisa de la condición del Pontífice. A pesar de su estado, el Papa se mantiene de buen ánimo, ha descansado bien y continúa con sus actividades diarias, como la lectura de periódicos.
Durante su estancia en el hospital, Francisco ha mantenido contacto con la comunidad de la parroquia de la Sagrada Familia en Gaza, donde 600 personas se refugian actualmente. El Papa ha realizado llamadas diarias para informarse sobre su situación y brindarles apoyo espiritual.
Una infección polimicrobiana implica la presencia simultánea de múltiples microorganismos patógenos en el tracto respiratorio, lo que complica el tratamiento y puede prolongar la recuperación. Dada la edad avanzada del Papa y su historial médico, que incluye la extirpación de parte de un pulmón en su juventud debido a una infección, los profesionales de la salud están monitoreando su condición con especial atención.
La comunidad católica mundial permanece atenta a las actualizaciones sobre la salud del Papa Francisco, mientras continúan las oraciones por su pronta recuperación.