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Un reciente estudio publicado en la revista British Journal of Psychiatry ha revelado que las personas diagnosticadas con trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) presentan una esperanza de vida significativamente más corta en comparación con la población general. Según la investigación, los hombres con TDAH podrían perder entre 4,5 y 9 años de vida, mientras que las mujeres podrían ver reducida su esperanza de vida entre 6,5 y 11 años.
El autor principal del estudio, el profesor Josh Stott de la Universidad College London, calificó estos hallazgos como «extremadamente preocupantes» y los describió como una «llamada de atención» para la comunidad médica y la sociedad en general. Stott enfatizó la necesidad urgente de mejorar el diagnóstico y el tratamiento del TDAH, así como de proporcionar un apoyo más efectivo a las personas afectadas.
El TDAH es un trastorno neurobiológico caracterizado por síntomas como la hiperactividad, la impulsividad y las dificultades para mantener la atención. Aunque se diagnostica con mayor frecuencia en la infancia, muchos casos permanecen sin identificar en la edad adulta. La falta de diagnóstico y tratamiento adecuado puede conducir a una serie de desafíos, incluyendo problemas en el ámbito laboral y académico, dificultades en las relaciones interpersonales y un mayor riesgo de desarrollar trastornos de salud mental como la depresión y la ansiedad.
Los investigadores sugieren que la reducción de la esperanza de vida en personas con TDAH podría estar relacionada con factores modificables, como el tabaquismo, el consumo excesivo de alcohol y la falta de apoyo en salud mental y física. Estos factores pueden contribuir a comportamientos de riesgo y a una mayor vulnerabilidad a enfermedades crónicas.
Además, el estudio destaca que una proporción significativa de adultos con TDAH permanece sin diagnosticar, lo que agrava los desafíos asociados con el trastorno. La falta de reconocimiento y tratamiento puede llevar a una disminución en la calidad de vida y a un mayor riesgo de complicaciones de salud.
Ante estos hallazgos, los expertos instan a una mayor concienciación sobre el TDAH y a la implementación de estrategias de intervención temprana. Es fundamental proporcionar a las personas afectadas acceso a tratamientos adecuados, apoyo psicológico y programas de educación y capacitación que les permitan gestionar los síntomas del TDAH y mejorar su calidad de vida.