
THE LATIN VOX (16 de febrero del 2025).- Por Francisco Javier Valdiviezo Cruz.
La rivalidad entre Canadá y Estados Unidos ha sido una constante histórica en muchos ámbitos, especialmente en el deporte. Este fin de semana, durante el torneo 4 Nations Face-Off en Montreal, esa rivalidad se intensificó, reflejando las crecientes tensiones políticas entre ambos países.
El Bell Centre vibraba de emoción mientras los jugadores canadienses eran introducidos por Georges St-Pierre, una leyenda del MMA. Los fanáticos locales respondieron con una ovación llena de pasión y fervor. Sin embargo, esa energía cambió por completo cuando el oficial de la Real Fuerza Aérea Canadiense, David Grenon, comenzó a interpretar el himno nacional de Estados Unidos, The Star-Spangled Banner.
En lugar de la acostumbrada solemnidad, la multitud comenzó a abuchear fuertemente, interrumpiendo el himno a pesar de las súplicas del locutor Michel Lacroix, quien pidió respetar ambos himnos nacionales.
La atmósfera se transformó de inmediato cuando Grenon empezó a cantar O Canada. En ese momento, los aficionados se unieron al unísono para entonar el himno nacional, creando una ovación que llenó todo el estadio.
La pasión de los fanáticos se desbordó aún más cuando, en los primeros segundos del juego, los jugadores de ambos equipos respondieron con una serie de peleas: Brandon Hagel de Canadá se enfrentó a Matthew Tkachuk de Estados Unidos, seguido por un intercambio entre Sam Bennett y Brady Tkachuk, mientras que Colton Parayko también peleaba con J.T. Miller.
Este episodio es solo uno de varios en los que los aficionados canadienses han interrumpido el himno estadounidense en eventos deportivos, reflejando el malestar generalizado por las recientes amenazas políticas de Estados Unidos.
La presión de los aranceles impuestos por el presidente Donald Trump a los productos canadienses y las especulaciones sobre la posible anexión de Canadá como el 51° estado de EE. UU. han provocado una fuerte reacción del público canadiense. Este tipo de protestas se ha repetido en varios partidos de la NHL en ciudades como Ottawa, Montreal, Calgary y Vancouver, e incluso en los partidos de la NBA de los Toronto Raptors.
A pesar de la polémica, algunos jugadores de ambos equipos han pedido que se respeten los himnos. «Me gustaría ver que todos los himnos sean respetados», expresó Connor McDavid, estrella de Canadá. El capitán estadounidense, Auston Matthews, también comentó al respecto: «Obviamente no me gusta ver eso, pero es lo que es», dijo con resignación.
El malestar de los aficionados no se limitó solo al himno. Los fanáticos en Montreal también abuchearon al equipo estadounidense cuando este salió al hielo antes de comenzar el partido. Aunque este comportamiento es parte de la histórica rivalidad entre ambos países, las tensiones políticas parecen haber intensificado la animosidad.
A pesar de la tensión, el entrenador de Canadá, Jon Cooper, instó a la unidad: «Estamos aquí por una razón: este es el mejor deporte del mundo. Confío en que los aficionados, esos apasionados seguidores, animarán ambos himnos y que todos juntos celebraremos lo que podría ser el mejor partido de la última década», dijo. Este enfrentamiento de 4 Naciones también se considera una antesala del regreso de los jugadores de la NHL a los Juegos Olímpicos en 2026, después de su ausencia en 2018 y 2022.
En cuanto al desempeño en el torneo, Canadá comenzó con una emocionante victoria por 4-3 en tiempo extra contra Suecia, mientras que Estados Unidos humilló a Finlandia con un 6-1. El torneo se trasladará ahora a Boston para los próximos partidos, pero la rivalidad y las tensiones políticas entre ambos países seguirán marcando la pauta, demostrando que, más allá del hockey, este deporte refleja el espíritu y las pasiones que definen a cada nación.
Crédito fotográfico: Graham Hughes/The Canadian Press