
Una reciente encuesta de Ipsos, publicada el 25 de febrero de 2025, revela que el Partido Liberal de Canadá ha superado al Partido Conservador en intención de voto por primera vez en varios años. Este cambio en la preferencia electoral se produce en medio de tensiones comerciales entre Canadá y Estados Unidos, tras la imposición de aranceles por parte del presidente Donald Trump.
Resultados de la encuesta
La encuesta muestra que el 45% de los canadienses apoyan al Partido Liberal, mientras que el 26% respaldan al Partido Conservador. El Nuevo Partido Democrático (NDP) obtiene un 16% de apoyo, seguido del Bloque Quebequense con un 7%, el Partido Verde con un 3% y el Partido Popular de Canadá con un 3%. Estos resultados indican un aumento significativo en el apoyo a los liberales, coincidiendo con un incremento del sentimiento nacionalista en el país.
Contexto: tensiones comerciales y nacionalismo
La reciente imposición de aranceles por parte de Estados Unidos ha generado un aumento del nacionalismo en Canadá. Una encuesta del Instituto Angus Reid, realizada en febrero de 2025, reveló que el 91% de los canadienses desean reducir la dependencia económica de Estados Unidos. Además, el 67% de los encuestados indicaron que evitarían comprar productos estadounidenses. Este clima de unidad nacional parece haber beneficiado al Partido Liberal en las encuestas.
Implicaciones políticas
El aumento en el apoyo a los liberales podría influir en las estrategias de los partidos de cara a las próximas elecciones federales. Los conservadores podrían verse obligados a reevaluar sus políticas y mensajes para recuperar terreno entre los votantes. Mientras tanto, los liberales podrían capitalizar este impulso fortaleciendo su posición en temas clave como la economía y las relaciones internacionales.
Conclusión
La reciente encuesta de Ipsos destaca un cambio notable en el panorama político canadiense, con los liberales superando a los conservadores en intención de voto. Este cambio parece estar influenciado por factores externos, como las tensiones comerciales con Estados Unidos, y refleja un resurgimiento del sentimiento nacionalista entre los canadienses.