
En un discurso pronunciado el lunes durante una conferencia global sobre inteligencia artificial (IA), el primer ministro canadiense, Justin Trudeau, hizo un llamado a la regulación internacional de esta tecnología para garantizar que sus beneficios no se concentren en manos de una pequeña élite de ultrarricos.
«Debemos poner la IA al servicio de todos, en países de altos y bajos ingresos, y no solo para un grupo cada vez más reducido de oligarcas ultrarricos cuya única preocupación es el valor de sus acciones», declaró Trudeau.
Trudeau subrayó que la intención no es frenar el progreso tecnológico, sino establecer directrices que aseguren la transparencia y la responsabilidad en el desarrollo y uso de la inteligencia artificial.
Sus declaraciones se producen en un contexto en el que la administración del expresidente estadounidense Donald Trump ha mostrado resistencia a los esfuerzos internacionales para regular la IA, argumentando que podría frenar la innovación en el sector tecnológico.
Trudeau también explicó que la regulación de la IA será un tema central en la cumbre del G7 que se celebrará en junio, en un momento en el que Canadá asume la presidencia de este foro multinacional. Un día antes, en una mesa redonda en París, el primer ministro había destacado cómo la creciente demanda de electricidad para alimentar la IA será un punto clave de discusión.
Trudeau enfatizó que el aumento de la generación de energía no debe hacerse a expensas de la lucha contra el cambio climático. En este sentido, defendió el papel de la energía nuclear como parte de la solución.
«Como ambientalista, para mí, el debate ha terminado», afirmó. «Los reactores nucleares a gran escala deben formar parte de esta solución para el futuro, porque si no estamos dispuestos a adoptar la energía nuclear ahora, entonces la IA impulsada por carbón en otras partes del mundo moldeará las décadas venideras de manera perjudicial».
Aprovechando su intervención, Trudeau también promovió a Canadá como un destino idóneo para la inversión en IA. Destacó la trayectoria del país en el campo de la inteligencia artificial, citando a pioneros como Yoshua Bengio, Geoffrey Hinton y Richard Sutton. Además, subrayó que Canadá posee los minerales críticos necesarios para esta revolución tecnológica, así como una especialización en semiconductores y una de las redes eléctricas más limpias del mundo.
En tono distendido, Trudeau agregó: «Y sí, somos razonables y siempre educados», lo que generó risas entre el público.
El discurso de Trudeau reflejó una visión en la que la inteligencia artificial debe ser una herramienta para el progreso colectivo y no un medio para acrecentar las desigualdades económicas. Con la IA avanzando rápidamente en diversos sectores, su llamado a la regulación busca garantizar que sus beneficios sean accesibles para todos y no solo para un reducido grupo de privilegiados.
El debate sobre la regulación de la IA y su impacto en la economía global continuará en el G7, donde Canadá buscará impulsar su agenda para un desarrollo tecnológico responsable y sostenible.