Cambio en el impuesto sobre las ganancias de capital genera críticas de empresarios canadienses

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En el presupuesto federal de 2024, presentado el martes, la ministra de Finanzas, Chrystia Freeland, anunció un aumento en la tasa de inclusión del impuesto sobre las ganancias de capital para empresas y fideicomisos. Esta tasa pasará del 50% al 67%, lo que generará un estimado de 19 mil millones de dólares en nuevos ingresos. Las ganancias de capital son las utilidades que individuos o empresas obtienen al vender un activo, como acciones o una segunda vivienda. Las personas estarán sujetas a los nuevos cambios en cualquier activo que supere los 250,000 dólares.

El gobierno estima que los cambios afectarán a 40,000 individuos (o el 0.13% de los canadienses en un año dado) y a 307,000 empresas en Canadá. Sin embargo, algunos miembros de la comunidad empresarial afirman que expandir la cantidad imponible de un activo afectará gravemente la productividad, la inversión y el espíritu empresarial en Canadá. Incluso podría llevar a que parte del talento y las nuevas empresas del país busquen oportunidades en otros lugares.

Benjamin Bergen, presidente del Consejo de Innovadores de Canadá (CCI), señaló que el impuesto sobre las ganancias de capital ha eclipsado otras partes del presupuesto federal que normalmente serían motivo de entusiasmo para la comunidad empresarial. El CCI ha redactado una carta abierta, firmada por más de 150 personas en la comunidad empresarial canadiense, instando al gobierno de Trudeau a desechar este cambio impositivo. El CEO de Shopify, Tobi Lütke, y el presidente, Harley Finkelstein, también se pronunciaron en contra del aumento propuesto.

En resumen, el cambio en el impuesto sobre las ganancias de capital ha generado controversia entre los empresarios canadienses, quienes temen que empeore la fuga de cerebros y afecte aún más la productividad del país.


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